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Lo que no se denuncia no existe

El servicio público Kattalingune especializado en la atención al colectivo LGTBI+ recoge datos sobre la discriminación al colectivo (LGTBI+fobia) en el territorio navarro mediante un registro de incidencias.
Ofrece un servicio público de asistencia e información a la víctima por delito de odio o discriminación que cuenta con profesionales en el ámbito jurídico.
Uno de los objetivos de Kattalingune es reducir las violencias que sufren las personas LGTBI+ y fomentar las actitudes de respeto a la diversidad sexual y de género. Contamos con el apoyo de observatorios de otras comunidades que trabajan en la denuncia de los delitos de odio formando una red de lucha contra los mismos.
Kattalingune busca establecer una red de trabajo en Navarra para registrar, denunciar y luchar contra los Delitos de Odio contra Gais, Lesbianas, Trans*, Bisexuales, Inter* y más. Queremos registrar y denunciar cualquier tipo de discriminación para conocer la realidad a la que nos enfrentamos.

Las violencias contra las personas LGTBI+ son la expresión del prejuicio social que nuestras culturas han construido a lo largo de la historia, y que la educación y la socialización actuales continúan reforzando.

 

Cualquiera de las numerosas violencias que indicen sobre estas personas comparten el mismo sustrato, el rechazo de la diversidad de orientación sexual, expresión de género e identidad sexual o de género contra quienes transcienden las normas del sistema sexo/género o parecen transcenderlas, así como contra su entorno.

 

Estas vulneraciones de derechos fundamentales no deben ser abordadas como hechos aislados, sino la expresión de un rechazo estructural, que denominamos LGTBIfobia.
Nombramos en plural todas estas violencias porque este prejuicio social se manifiesta en un continuo, que va desde el rechazo más o menos explícito hasta expresiones de violencia físicas.

 

El rasgo común de todas estas personas es la discriminación que comparten, todas enfrentan similares violaciones de derechos humanos a raíz de su identidad, orientación o expresión no normativa.

Si has sufrido una agresión, o has sido víctima de algún hecho discriminatorio debido a tu orientación sexual o identidad de género, o has sido testigo de algún incidente de este tipo y necesitas información, ayuda o acompañamiento, puedes contactar con nuestra entidad a través de este cuestionario, y nos pondremos en contacto contigo lo más pronto posible.

 

Ten en cuenta que la información contenida en el siguiente cuestionario carece de valor legal o judicial y no sustituye la denuncia ante los órganos competentes.

 

Los datos proporcionados serán utilizados exclusivamente para ser procesados en nuestra base de datos de delitos de odio e incidentes contra las personas LGTBI+. Estos datos serán codificados y protegidos de acuerdo a la Ley Orgánica de Protección de datos, 15/1999, del 13 de diciembre. El envío de este cuestionario a través de nuestra página web se realiza con todas las garantías de anonimato y seguridad.

QUÉ HACER SI TE AGREDEN

Puedes llamar al 112 Teléfono de Emergencias. SOS Navarra.

Policía Foral: 948 20 29 20.

Policía Nacional: 091

Policía Municipal: 092

DENUNCIA

La denuncia es el elemento fundamental para iniciar un procedimiento penal. La misma se puede realizar en una comisaría de policía o bien a través de un-a abogado-a; tanto policía como abogado-a redactará la denuncia, se encargará de ponerla en conocimiento del Juzgado y se hará cargo del procedimiento y de todos los trámites que se deban de hacer en el mismo, para que el responsable repare el daño físico y psicológico causado.

 

En la denuncia se relata como han sucedido los hechos y la persona o personas que han ocasionado las lesiones, y si se desconocen los datos personales de la(s) misma(s) será la Policía Judicial o el Juzgado el que se encargue de recabar dicha información.

FORMAS DE DENUNCIAR

Se puede interponer una denuncia en dependencias policiales o en el juzgado para que tomen declaración, se registre y se abra una investigación.

 

Si se han sufrido lesiones y se tiene que acudir a un Centro Médico, se puede poner la denuncia al día siguiente o después. Es importante solicitar el parte médico de lesiones que servirá como prueba documental para acreditar que se ha sufrido una agresión.

 

Acto seguido se debe acudir bien a la Comisaría de Policía, Guardia Civil o Juzgado de Guardia e interponer denuncia relatando los hechos, aportando parte de lesiones y mencionando a los testigos que lo hayan podido presenciar o aportar otro tipo de pruebas como pudieran ser las grabaciones.

 

Recordad que el plazo para interponer una denuncia es de hasta seis meses. 

 

Fiscalía de delitos de odio:
Desde hace unos años, en cada provincia existe un fiscal especializado en Delitos de Odio. Si por motivos de intimidad o de mayor seguridad, se prefiere un acompañamiento desde nuestra entidad para la redacción y tramitación de un documento con lo ocurrido, contactar con Kattalingune. Es una forma más lenta, con lo que es menos efectiva para la detención de los agresores.

 

Juzgado:
Se puede acudir directamente al Juzgado de Guardia y presentar una denuncia. En el caso de que se haya producido una mala praxis o abuso por parte de las Fuerzas o Cuerpos de Seguridad del Estado, es lo más conveniente. Para cualquier otro caso, siempre lo más rápido y efectivo es acudir a la Policía.

 

Policía:
Si la agresión ha ocurrido en un municipio donde no hay Policía Nacional o Autonómica pero hay un Cuartel General de la Guardia Civil, siempre existe la opción de acudir a este cuerpo de seguridad para interponer la denuncia y que comience la investigación.

INCIDENTES QUE SE PUEDEN DENUNCIAR

Es muy importante registrar cualquier incidencia por LGTBIfobia. Asimismo te podemos informar y asesorar.

Los delitos de odio más comunes que puedes denunciar son insultos o cualquier intento de humillación, tanto público como en un ámbito privado o laboral, ya sea en presencia real, redes sociales o aplicaciones de móvil (Grindr, Wapo o similares incluidos). No dudes en ponerlo en conocimiento.

Cualquier agresión física por orientación sexual o identidad de género está incluida como delito de odio grave.

El ejercicio del derecho de admisión no puede comportar en ningún caso discriminación por razón de orientación sexual, identidad de género o expresión de género. Puedes dar a conocer y denunciar si te han puesto cualquier impedimento para entrar en cualquier local o han tenido un trato discriminatorio por ser LGTBI+.

Las redes sociales, en especial Twitter y Facebook están muy presentes hoy en día en la vida diaria de las personas. Cuando ocurre cualquier tipo de agresión o amenaza, se puede denunciar. Si te insultan por tu pertenencia al colectivo LGTBI+, es un delito de odio, si te amenazan o acosan, también. Si incitan al odio contra un colectivo, es un delito grave tipificado en el código penal, aunque no se refiera en concreto a una persona. Puedes hace llegar una captura del tuit, del estado de Facebook, del grupo de Facebook o del Mensaje Privado o Directo que recibas.

LGTBIFOBIA

¿Qué es?
La LGTBIfobia es una construcción cultural, reforzada por la educación y la socialización.
Pero como creación cultural y social, debe entenderse como un ataque al reconocimiento de la diversidad y rechazo estructural a las libertades y valores humanos y civiles.

 

¿Cómo se manifiesta?
Rechazo de la diversidad de orientación sexual, expresión de género e identidad sexual o de género.
Se expresa en un continuo: desde el rechazo hasta la violencia. No todas las expresiones tienen la misma naturaleza y consecuencias, pero forman parte de la misma construcción.

 

¿Contra quién se dirige?
Quienes se sitúan al margen de las normas del sistema sexo/género,
familiares y amistades de personas LGTBI +.

La dimensión personal y social se cruzan a la hora de entender la profundidad de estas violencias: más allá de la vivencia única hay que situar la cultura del rechazo y discriminación que las acciones LGTBIfóbicas contribuyen a perpetuar.
Por ello, visibilizar todo tipo de violencias LGTBIfóbicas contribuye a la transformación cultural que aspira al respeto y la aceptación de la diversidad como valor social.

 

¿Cómo se transmite y se perpetúa?

   1. LGTBIfobia cultural:

Este tipo de discriminación hacia las personas LGTBI+ se basa en leyes no escritas que son transmitidas de generación en generación a través de la transmisión oral y la imitación de conductas. La mayor parte de las expresiones de LGTBI+fobia tienen que ver con esta categoría. Se refiere a las normas sociales que funcionan en una cultura para legitimar la opresión y discriminación.

Por ejemplo:

  • El rechazo que se refleja, bien hacia la transexualidad u homosexualidad como identidad y orientación sexual, de forma directa, como prohibición de actos afectivos o sexuales concretos como ocurre en muchos países.
  • En el caso de los países donde se profesa la religión de manera ortodoxa se han aplicado legislaciones para penalizar la homosexualidad.
  • La iglesia católica condenaba a los homosexuales durante la Edad Media mediante la castración, destierro, persecución y tortura. En la actualidad, sigue rechazando la homosexualidad y la transexualidad de forma explícita.

 

    2. LGTBIfobia institucional:

Se produce cuando las administraciones no hacen visible la discriminación que viven las personas lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales, transgénero e intersexuales, también denominadas personas LGTBI+.

Cuando las instituciones públicas no propician el reconocimiento de que la LGTBIfobia, en todas sus modalidades y expresiones, es un problema de discriminación que atañe a toda la sociedad y que para erradicarla es necesario transformar importantes aspectos de las estructuras e instituciones del Estado, así como otros aspectos sociales.

 

Por otro lado, se trata del tipo de LGTBIfobia que tiene que ver con normas formalizadas y presentes en la normativa de las organizaciones, tanto públicas como privadas. Por ejemplo, en leyes que penalicen las acciones asociadas con la homosexualidad y transexualidad o estatutos de empresa que justifiquen los despidos a personas LGTBI+.

 

Por ejemplo:
Leyes que penalizan las acciones asociadas con la homosexualidad y transexualidad.

● En 70 países las relaciones sexuales entre personas adultas del mismo sexo son ilegales o están penalizadas de facto. De ellos, 26 castigan solo a los varones.
● 11 países castigan con la pena de muerte a las personas adultas del mismo sexo que mantienen relaciones sexuales consensuales o es una pena posible técnicamente.
● 26 países tienen penas que van desde los 10 años de cárcel a la cadena perpetua.
● 31 países las castigan con hasta 8 años de cárcel.
● 2 países criminalizan de facto este tipo de relaciones.

 

Existen convenios laborales que no incluyen protocolos contra la LGBTI+fobia ni protocolos de acoso por orientación e identidad, medidas de contratación para personas trans, instrumentos de sensibilización dentro del lugar de trabajo, etc.

 

También se incluyen en esta categoría las muestras de LGTBIfobia promovidas por ciertos colectivos religiosos, incluso aquellos que no cuentan con una organización muy definida o no cuentan con textos sagrados, si bien, en este caso, se trataría de un fenómeno a caballo entre la LGTBIfobia cultural y la institucional.

 

¿Cómo se expresa y permanece latente?

 

  1. LGTBIfobia Cognitiva:
    Este tipo de LGTBIfobia se refiere a las creencias que forman parte del sistema cognitivo de personas individuales y que muestran la homosexualidad, transexualidad, bisexualidad e intersexualidad como algo negativo, normalmente relacionado con nociones vagas de lo que es “lo antinatural” y lo “degenerado”. Así pues, se fundamenta en estereotipos y en asociaciones entre conceptos vinculados a lo LGTBI+ que, a su vez, están asociados al rechazo o incluso al asco.

 

  • Por ejemplo:
    La predisposición de algunas personas a rechazar a sus hijos si llegan a saber que son homosexuales es una muestra de homofobia cognitiva.
  • Pensar que gay es sinónimo de inferior masculinidad (menos hombre).
  • Pensar que ser LGTBI+ se contagia tras la exposición y es debido a la educación que han recibido.
  • Pensar que la homosexualidad o transexualidad es “curable” o reversible mediante terapias de conversión.

 

Existen personas LGTBI+ con un alto nivel de homofobia interiorizada reflejada por la actitud hostil y el rechazo que tienen hacia otras personas LGTBI+, la denigración de la propia homosexualidad como estilo de vida y la falta de voluntad para revelar a los demás la propia homosexualidad.

 

   2. LGTBIfobia conductual:
Este concepto hace referencia a las expresiones objetivas de LGTBIfobia, por parte de individuos, que no se escudan en ninguna norma para discriminar a las personas LGTBI+ por el hecho de serlo. Las formas que puede adoptar la LGTBIfobia conductual son prácticamente infinitas, tan variadas como las conductas humanas.

 

Por ejemplo:

  • Quienes organizan manifestaciones para suprimir derechos a quienes tienen una orientación sexual distinta a la heterosexualidad.
    Quienes agreden físicamente a las personas transexuales por el hecho de serlo.
    Quienes excluyen a personas al creer que son homosexuales.
    Utilizar maricón, bollera, travelo como forma despectiva o insulto.
    Recriminar muestras de afecto en público.

DELITOS DE ODIO

Un Delito de Odio es un acto delictivo cometido contra una persona o su propiedad debido a la raza, religión, discapacidad, orientación sexual, identidad de género, etnia u origen de la víctima. Estos delitos reciben un tratamiento diferente a nivel legal ya que no sólo están motivados por un odio infundado hacia un grupo en sí (extranjeros, personas LGTBI+, personas con discapacidad) sino que además busca crear una amenaza a todo el colectivo al que pertenece la víctima del acto en sí. Una persona es la víctima, pero el colectivo al que pertenece sufre una agresión en su conjunto.

 

Según la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, un 90% de los Delitos no se denuncian, por lo que es muy importante rescatar todos esos casos en los que se ha atacado nuestra dignidad y están siendo ignorados.

 

El delito de odio es un concepto relativamente actual, y que tiene su origen en el concepto anglosajón del “hate crime” y que la Unión Europea viene legislando durante la última década para luchar contra este tipo de situaciones.

 

La definición más concisa y breve sería la pionera que definió la OSCE un delito de odio es una infracción penal motivada por el prejuicio hacia el diferente. Más tarde, el Comité de Ministros de la OSCE en diciembre de 2003 definió el concepto de delito de odio de forma más amplia como:“toda infracción penal, incluidas las infracciones contra las personas y la propiedad, cuando la víctima, el lugar o el objeto de la infracción son seleccionados a causa de su conexión, relación, afiliación, apoyo o pertenencia real o supuesta a un grupo que pueda estar basado en la ‘raza’, origen nacional o étnico, el idioma, el color, la religión, la edad, la disfunción física o mental, la orientación sexual u otros factores similares, ya sean reales o supuestos”.

 

Delito de Discurso de Odio
Acto de habla (i.e., manifestación expresivo-comunicativa) que está sancionado penalmente y que puede considerarse delito de odio. Son objeto de sanción penal las expresiones que se hacen de modo y circunstancias que suponen una provocación al odio, la discriminación o la violencia, infringiendo los valores constitucionales de la dignidad humana y de la no discriminación.

 

Incidentes de odio
Hechos que, pudiendo ser indiciariamente constitutivos de un delito de odio o de una infracción administrativa relacionada con un delito de odio, no pueden ser calificados como delito de odio porque todavía no han sido investigados ni calificados como tal por una sentencia judicial firme.

QUÉ DELITOS DEL CÓDIGO PENAL PUEDEN SER DELITO DE ODIO

Hay dos tipos de delitos que pueden ser calificados como delitos de odio:

1. Los delitos genéricos que se pueden cometer contra una persona y que en el caso de que se produzca la agravante de discriminación del artículo 22.4 del Código Penal, quedan convertidos en delitos de odio.

2. Los delitos específicos que ya en sí, sin aplicar ninguna agravante, reflejan odio contra una persona por pertenecer a un colectivo, o contra un colectivo en sí.
Te presentamos a continuación un listado de los delitos que entran en cada categoría.

 

Delitos genéricos
Son los delitos generales, a los que debemos aplicar la agravante de discriminación u odio, su finalidad es la protección del modelo de convivencia que tenemos.
• Delitos contra la vida.
• Delitos contra la integridad física.
• Delito de lesiones graves (ART. 147.1 CP).
• Delito de lesiones leves (ART. 147.2 CP).
• Delito de obra (sin lesiones) (ART. 147.3 CP).
• Delitos contra la libertad.
• Delito de amenazas (ART. 169, ART. 171.1 y ART. 171.7 CP).
• Delito de coacciones (ART. 172.1 y ART. 172.3 CP).
• Delito de acoso (ART. 172ter CP).
• Delito contra la libertad y la indemnidad sexual (ART 178 y ss CP).
• Delito contra el honor (calumnias) (ART. 205 CP).
• Delito contra el honor (injurias) (ART. 208 CP).
• Delito contra la propiedad privada.

Delitos específicos
Existen otra serie de artículos que persiguen y sancionan la discriminación, odio y violencia por motivos de intolerancia de manera expresa y específica.
• Delitos contra la integridad moral.
• Delito de amenazas a colectivos (ART. 107 CP).
• Delito contra la integridad moral (ART. 173 CP a 176 CP).
• Delito de provocación al odio, la violencia y la discriminación (ART. 510 CP).
• Delito de asociación ilícita (ART. 515 CP).
• Delito de descubrimiento y revelación secretos (ART. 197 CP).
• Delito de difusión de ideas que justifican el genocidio (ART. 607.2 CP).
• Delitos en el ámbito profesional laboral.
• Delito de discriminación laboral (ART. 314 CP).
• Delito contra la integridad moral en el trabajo (ART. 173.1-2 CP).
• Delito de denegación prestaciones en un servicio público (ART. 511 CP).
• Delito de denegación prestaciones en el marco de una actividad empresarial o profesional (ART. 512 CP).

CÓMO SABER SI ES UN DELITO DE ODIO

Para saber si es un delito de odio, hay que comprobar que cumple las dos condiciones: que está recogido como delito y que se produce el delito por el rechazo que al agresor le produce la víctima al creer que pertenece a un grupo determinado.

 

No es un delito el sentimiento de odio. Una persona puede cometer un delito y además sentir odio por la persona a la que agrede, como por ejemplo si tu compañero de trabajo está muy molesto contigo y te agrede o tu vecino que te insulta. En esas situaciones hay un componente de odio, pero de forma individual. El odio es hacia la persona porque colisionan por trabajo, vecindad, controversias, relación familiar, afectiva o por cualquier otra situación generada en el contexto del enfrentamiento donde emergen los sentimientos de odio, rabia o ira, como define el Movimiento contra la Intolerancia. Sin embargo en este tipo de delitos falta una componente de odio hacia un colectivo determinado. El delito de odio tiene un plus delictivo, no se satisface el delito con el daño a la víctima sin más, sino que es un aviso o un mensaje de amenaza a todo el colectivo de personas que tienen esa misma característica, un claro mensaje de “solamente por ser así ya te puede suceder lo mismo”, intentando impedir ser parte de la comunidad en la que se insertan mediante el miedo.

 

El delito de odio tampoco es simplemente discriminación. La discriminación es un concepto mucho más amplio que se sitúa preferentemente en el ámbito civil y social, aunque también en el administrativo.

 

Desde Kattalingune estas situaciones las incluimos en el amplio concepto de incidencia homófoba, bífoba o tráns*foba. La discriminación es el “trato desfavorable”. En palabras de la Unión Europea (Directiva de Igualdad de trato de 2000): “toda aquella acción u omisión por la que una persona sea tratada de manera menos favorable de lo que sea, haya sido o vaya a ser tratada en otra situación comparable y cuando una disposición, criterio o práctica aparentemente neutros sitúa a personas por motivo de intolerancia, en desventaja particular con respecto a otras personas, salvo que dicha disposición, criterio o práctica pueda justificarse objetivamente con una finalidad legítima y salvo que los medios para la consecución de esta finalidad san adecuados y necesarios”.

 

El delito de odio tampoco es violencia de género. Lo primero es que la violencia de género queda reducida al caso de violencia de hombre a mujer. En un delito de odio LGTBI+, una mujer puede agredir a otra, un hombre puede ser agredido por una mujer y un hombre puede ser agredido por otro hombre también. La violencia contra una mujer por ser mujer sería la misoginia y esto sí estaría incluido en el delito de odio. En cambio la violencia de género es “todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de la libertad” que se ejerce sobre las mujeres “por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aún sin convivencia”. Hay un componente de que el agresor en la violencia de género tiene que tener unas características particulares de tener una relación de proximidad con la persona agredida que en el caso del delito de odio no es necesario. En el delito de odio el agresor no tiene por qué conocer a la persona agredida. Aparte la proximidad del agresor en la violencia de género hace acrecentar la situación del patriarcado machista que le transmite unos valores de posesión y superioridad sobre la mujer por su relación con ella.